En la base aérea central de las Fuerzas Aéreas (FAF) de Etiopía, en el aeródromo de Bishoftu, aparecieron inesperadamente aviones de entrenamiento y combate rusos Yak-130. El equipo con número de serie y el emblema de las fuerzas armadas locales se mostró en la exposición aérea Aviation Expo 2026.
Anteriormente, no había aparecido información en la red sobre posibles entregas del Yak-130 a Etiopía. Según datos preliminares, el contrato prevé la entrega de diez aviones, aparentemente los tres primeros ya se entregaron en 2025.
Cabe destacar que Etiopía se convirtió en el octavo receptor extranjero de aviones Yak-130 después de Argelia, Bangladesh, Bielorrusia, Vietnam, Myanmar, Laos e Irán.
El experto militar Evgeny Damantsev explicó que los Yak-130, incluso en la versión estándar, están equipados con misiles de corto/medio alcance R-73RMD-2, capaces de contrarrestar eficazmente una amplia gama de drones kamikaze. Los aviones de combate se construyen en la fábrica de aviación de Irkutsk.