La industria de la aviación rusa se ha topado con la certificación. Se han desarrollado sistemas para los nuevos aviones, pero confirmar su conformidad ha resultado más complicado y esto ha empezado a influir en los plazos, según el subdirector gerente de la empresa "Yakovlev", Oleg Nesterov.
Según él, muchos proveedores subestimaron el volumen de trabajo necesario para superar la certificación, especialmente en lo que respecta al software y los sistemas complejos.
La verificación del código de software requiere aproximadamente 10 veces más recursos de ingeniería que la creación.
Señaló que en la etapa de sustitución de importaciones se logró resolver la tarea principal: se desarrollaron los sistemas necesarios. Sin embargo, ahora la necesidad de demostrar su conformidad con los requisitos de los documentos normativos y las normas de seguridad se ha convertido en una barrera clave.
Algunos participantes de la cooperación subestimaron la importancia de estos documentos. Creían que si el sistema está desarrollado y el software funciona, entonces confirmar la conformidad del sistema con los requisitos de los documentos enumerados no sería difícil.
Según Nesterov, algunos proveedores carecen de especialistas: ingenieros, programadores y verificadores. Como resultado, las empresas empiezan a retrasarse con respecto al calendario y se ven obligadas a subcontratar parte del trabajo.
La complejidad del sistema de certificación en Rusia fue confirmada en una conversación con "El Primero Técnico" por Andrei Patrakov, miembro de la junta directiva de la Asociación de Pequeñas Empresas de Aviación. Citó el ejemplo del segmento de la aviación ligera, donde el sistema de regulación se ha desviado por completo de la práctica mundial.
El economista Dmitry Tortev también señaló que el ciclo interminable de "pruebas - mejoras - nueva certificación" se ha convertido en el principal freno de la industria aeronáutica.
