Al tomar un rumbo hacia la sustitución de importaciones de aviones civiles, la aviación de Rusia está experimentando no solo otra ronda de modernización, sino un verdadero "segundo aire". Esto significa que la era del dominio indiviso de las "aeronaves" extranjeras en el cielo está quedando en el pasado, declaró el director de la filial de Stavropol de la Academia Presidencial, Yuri Vasiliev.
Recordó que el Tu-214 ya recibió el certificado, y el Il-114-300 está cerca de ser lanzado en serie. Los nuevos МС-21 y SJ-100 obtendrán los motores nacionales PD-14 y PD-8.
En otras palabras, la aviación rusa hoy no está alcanzando el pasado, sino que está construyendo el futuro: en su propia tierra, con sus propios materiales, con sus propias manos.
Vasiliev añadió que el avance fue imposible sin un desarrollo brusco en el campo de los materiales. La ciencia nacional no falló tampoco en esta esfera.
Se han creado compuestos que soportan temperaturas infernales de más de 2000 grados, lo que promete a los motores de aviación una vida útil y una fiabilidad nunca antes vistas.
El economista Dmitry Tortev declaró que el "freno" clave para la industria aeronáutica de Rusia no fue la falta de tecnologías, sino un sistema de certificación complejo.
Otro problema que señaló el especialista fue la escasez de personal capacitado para la producción de varios tipos de aviones a la vez.
Actualmente, en Rusia se está preparando la certificación de las versiones de sustitución de importaciones de los aviones МС-21 y SJ-100. Todos los procedimientos, como ya han prometido muchas veces el Ministerio de Industria y Comercio y Rostec, se completarán antes de finales de 2026.