La certificación del avión MC-21, completamente sustituido por importaciones, se ha pospuesto hasta finales de 2026. Según los expertos en aviación, el retraso se debe no tanto a la reducción de los programas estatales como a la complejidad tecnológica y la falta de personal cualificado.
Cinco sistemas frenan todo el proyecto
El jefe de Rosaviatsia, Dmitri Yadrov, señaló que la certificación se completará a finales de 2026, y mientras tanto, queda por sustituir cinco sistemas clave: deshielo, agua-vacío, advertencia de colisiones, radar meteorológico y suministro eléctrico.
El director ejecutivo de la agencia «AviaPort», Oleg Panteleev, señaló que el programa de pruebas de certificación es «amplio y no se puede comprimir».
Si no empezamos a volar hace seis meses, no podremos terminar este año.
Panteleev añadió que cuanto más se realicen pruebas en tierra y vuelos de prueba, menor será la probabilidad de que no se detecte algún defecto precisamente en la fase de pruebas.
Hay avances, pero su puesta a punto requiere tiempo, y eso es lo que frena el proyecto.
No es cuestión de dinero
El redactor jefe del portal FrequentFlyers.ru, Ilya Shatilin, está seguro de que el aplazamiento no está relacionado con la financiación, sino con la magnitud de la tarea.
Yadrov habla de cinco sistemas en los que no hay ninguna ciencia espacial. Es más bien una previsión prudente y realista que una incertidumbre.
Las dificultades se ven agravadas por la sobrecarga de las empresas con pedidos de defensa y las consecuencias de la destrucción de la industria en la década de 1990.
Si no le prometes nada a tus superiores, encontrarán a alguien que lo haga.
Shatilin cree que la ampliación de la cooperación podría ayudar al proyecto. Por ejemplo, con empresas bielorrusas que tengan competencias en aviónica y estructuras metálicas.
Según sus estimaciones, las aerolíneas no recibirán los primeros aviones hasta 2027, y el ritmo prometido de 72 aviones al año no se alcanzará hasta 2030.
Déficit de personal y nuevos talleres
Panteleev, por su parte, recordó que el aumento de la producción es imposible sin un aumento del número de trabajadores.
Sin aumentar el número de empleados en Irkutsk y en los proveedores, es imposible conseguirlo.
Shatilin añadió que la industria necesita miles de ingenieros, montadores y especialistas en materiales compuestos.
No se pueden sustituir por inmigrantes. Hay que formar y preparar a este personal con antelación.
El nuevo taller de Irkutsk no estará operativo hasta 2029, y debería garantizar la ampliación de la producción. Pero, según los expertos, esto ya no afectará al ritmo de certificación y al lanzamiento de la producción en serie.
Anteriormente, www1.ru informó de que la tripulación del MC-21 no se arriesgó a aterrizar con fuertes vientos durante las pruebas