El proyecto del nuevo avión de largo alcance ruso Tu-454, que se considera un competidor potencial del Boeing 787 Dreamliner y el Airbus A350, se enfrenta a una limitación clave: la economía. Así lo afirmó el experto en aviación, director ejecutivo del servicio analítico Aviaport, Oleg Panteléyev.
Según él, si la orientación es solo hacia el mercado interno, será prácticamente imposible recuperar las inversiones en el desarrollo y la producción del avión. Incluso si hay demanda dentro del país, el proyecto corre el riesgo de seguir siendo deficitario.
O creamos inicialmente una máquina inherentemente deficitaria, resolviendo el problema de la independencia de las importaciones, o hacemos un aparato competitivo en el mercado mundial, pero en cooperación con otros países.
Panteléyev recordó que los intentos de cooperación con China en el ámbito de la aviación mostraron las dificultades de la cooperación: Pekín está desarrollando su propio avión de fuselaje ancho.
Al mismo tiempo, subrayó que las competencias técnicas de los institutos y fabricantes rusos permiten crear este tipo de avión: la cuestión clave no es la ingeniería, sino la economía del proyecto.
El Tu-454 estará equipado con dos prometedores motores PD-26 basados en el generador de gas PD-35. Aún no se han anunciado los plazos para el posible lanzamiento del programa ni otras características técnicas del avión.
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