Vuelo interrumpido: la historia del avión Tu-334 al que no se le permitió despegar

La última oportunidad de la industria aeronáutica de los años 90 que nunca se aprovechó

A finales de la década de 1980, en la Oficina de Diseño de Tupolev comenzó el trabajo en un proyecto que debía convertirse en un símbolo de la nueva era de la aviación civil rusa. Los primeros planos del Tu-334 se mostraron en 1989. La máquina se posicionó como un avión de fuselaje estrecho de corto y medio alcance, creado a partir del bimotor más grande Tu-204.

El avión fue concebido como un reemplazo moderno de los obsoletos Tu-134 y Yak-42, que para entonces ya habían agotado una parte significativa de su vida útil y estaban moralmente por detrás de las tendencias mundiales.

El colapso de la Unión Soviética y la consiguiente crisis financiera complicaron seriamente el desarrollo. El trabajo avanzó lentamente, pero el proyecto no se detuvo gracias a la persistencia del equipo de la Oficina de Diseño. En 1995, en el Salón Aeronáutico de Moscú, se presentó una maqueta a tamaño real que despertó un gran interés.

Cuatro años después, en febrero de 1999, el primer Tu-334 experimental realizó su exitoso vuelo y confirmó la corrección de las soluciones de ingeniería elegidas.

La construcción del avión combinaba elementos tomados del Tu-204 y nuevas soluciones adaptadas a un formato más compacto. La característica cola en forma de T, la ubicación trasera de dos motores D-436T1 y la aviónica actualizada hicieron que el Tu-334 fuera moderno y prometedor para su época. Estaba diseñado para transportar hasta cien pasajeros, tenía una velocidad de crucero de unos 820 kilómetros por hora y un alcance de unos tres mil kilómetros. Recibió la certificación en Rusia en 2003, mucho después del primer vuelo, un retraso que resultó ser uno de los factores clave del futuro fracaso.

En el proceso de desarrollo, se propusieron varias modificaciones: desde la versión básica de pasajeros hasta versiones extendidas, de carga y pasajeros e incluso un proyecto de avión que funcionara con gas natural. Según representantes de la industria, a mediados de la década de 2000, muchos transportistas rusos y extranjeros expresaron interés en la máquina, y la cartera total de intenciones se estimó en cientos de aviones potenciales.

Sin embargo, el destino del proyecto cambió drásticamente después de la formación de la Corporación Unida de Construcción de Aeronaves. La nueva estrategia de la industria apostó por el Sukhoi Superjet 100 y el futuro MS-21, mientras que el Tu-334 fue reconocido como конструктивно устаревающим y menos prometedor en comparación con sus competidores. Como resultado, la producción en serie nunca se implementó: las fábricas no recibieron pedidos firmes y la financiación del proyecto se redujo gradualmente a cero. En total, se construyeron dos ejemplares de vuelo, y ambos permanecieron en la etapa de operación experimental.

La historia del Tu-334 es un ejemplo de cómo una combinación de crisis económicas, certificación prolongada y reestructuración estratégica de la industria de la aviación puede anular el destino de un avión técnicamente solvente.

Anteriormente, www1.ru informó que la aviación civil rusa, a la espera de los "Ilyushin", el parque de aviones de carga está en peligro de extinción total.

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