El Astillero del Báltico de la Corporación Unida de Construcción Naval (OSK) completó una etapa importante en la construcción del rompehielos atómico universal "Leningrado" del proyecto 22220. Los especialistas de la empresa, junto con sus socios, cargaron y fijaron en el casco del buque tres motores eléctricos de propulsión, elementos clave de la planta propulsora.
Las unidades ocuparon las posiciones de diseño: dos ubicadas a los lados y la tercera en la parte central del rompehielos. Cada motor eléctrico pesa 300 toneladas y desarrolla una potencia de 20 megavatios. Juntos forman un complejo único que transforma la energía eléctrica de los turbogeneradores en rotación mecánica de los ejes de propulsión. Es este sistema el que proporciona al rompehielos el empuje y la maniobrabilidad necesarios en las difíciles condiciones árticas.
La instalación de los motores eléctricos de propulsión es una operación tecnológicamente compleja que requiere una alta precisión de posicionamiento y una fijación fiable. Tras el montaje, los especialistas iniciaron los trabajos de puesta en marcha e integración de las unidades en los sistemas generales del buque.
Paralelamente, en el "Leningrado" continúan los trabajos para la formación definitiva del casco y el montaje de equipos auxiliares. Todos los procesos se desarrollan de acuerdo con el calendario aprobado para la serie de rompehielos del proyecto 22220.
El "Leningrado" será el cuarto rompehielos atómico en serie de este tipo después del "Ártico", "Siberia" y "Ural". El buque está diseñado para escoltar convoyes en las aguas de la Ruta Marítima del Norte y es capaz de superar hielos de hasta tres metros de espesor.