Para Rusia, el posible regreso de la compañía estadounidense Boeing al mercado interno será muy beneficioso, ya que mantener la flota actual se está volviendo cada vez más difícil. La industria aeronáutica nacional no se verá afectada de todos modos, los nuevos aviones MC-21, SJ-100 y Tu-214 no están diseñados para vuelos de larga distancia, asegura el jefe de la oficina de análisis SONAR-2050, Iván Lizán.
Según él, para Boeing, la reanudación de la cooperación con Rusia también es muy beneficiosa en el contexto de los problemas con China, que está fortaleciendo la cooperación con Airbus y no busca comprar aviones estadounidenses.
Pero surge una pregunta lógica sobre qué hacer con los aviones rusos como el "Superjet", el MC-21 y el Tu-214. La respuesta es simple: una cosa no interfiere con la otra. El MC, el "Superjet" y el Tu son aviones de fuselaje estrecho y, dado el arduo trabajo que implica su desarrollo, se perfeccionarán y se lanzarán a la producción en serie.
Lizán recordó que, en Rusia, de toda la masa de aviones extranjeros en la flota de las aerolíneas, alrededor del 37-40% son aviones de Boeing.
Boeing tiene aviones de fuselaje ancho que no se producen en Rusia: el Il-96, el último avión soviético de fuselaje ancho, necesita una modernización sustancial y la sustitución de 4 motores PS-90A por dos PD-35. Esto requerirá personal escaso, dinero y tiempo. Y hay que volar ahora mismo.
Recordemos que la corporación Boeing anunció oficialmente la suspensión de sus actividades en Rusia el 1 de marzo de 2022. Al día siguiente, la compañía dejó de suministrar piezas, realizar el mantenimiento y brindar soporte de ingeniería a las aerolíneas rusas.