La nueva Estación Orbital Rusa (ROS) se está diseñando desde el principio como una plataforma con una profunda integración de la inteligencia artificial. Así lo anunció el director del departamento de transformación digital de Roscosmos, Dmitry Gorshkov, en la conferencia Data Fusion.
Según él, no se trata de funciones auxiliares: la IA se convertirá en una parte integral del sistema de gestión de la estación. De hecho, la ROS se está creando directamente con un "núcleo digital", donde los algoritmos participarán en procesos clave, desde el análisis de datos hasta la toma de decisiones.
El lanzamiento del proyecto ya está vinculado a plazos concretos. El primer módulo de la estación está previsto que se ponga en órbita en 2028. Al mismo tiempo, Roscosmos subraya: es importante sincronizar el lanzamiento de la ROS con la finalización de la ISS para evitar una brecha tecnológica.
Los parámetros orbitales tampoco son aleatorios. Para la estación se ha aprobado una inclinación de 51,6 grados, la misma que la de la ISS. Esto facilitará la transición a la nueva infraestructura y permitirá utilizar la experiencia acumulada.
En esencia, la ROS no será simplemente un reemplazo de la ISS, sino un paso hacia una nueva arquitectura de estaciones espaciales, donde la gestión y el análisis se transfieren cada vez más a la IA.