En Rusia se han probado los primeros modelos de un convertidor de energía compacto para drones y equipos de servidor. El desarrollo fue presentado por científicos de la Universidad Técnica Estatal de Novosibirsk con el apoyo de la Fundación Científica Rusa.
El nuevo convertidor está construido sobre transistores de nitruro de galio, un material semiconductor con un ancho de banda prohibida tres veces mayor que el del silicio. Esto permite que los dispositivos funcionen a voltajes más altos y a frecuencias de conmutación de hasta varios megahercios. Como resultado, los componentes pasivos se reducen en tamaño y la fuente de alimentación se vuelve más ligera y compacta sin pérdida de potencia.
Los ingenieros propusieron colocar tanto cristales semiconductores desnudos como componentes en carcasas en una misma placa de cerámica. Además, se integra un transformador de potencia en la placa, y los algoritmos de control y el cálculo de los modos de funcionamiento del convertidor constituyen la novedad científica del proyecto.
Actualmente, el equipo está probando prototipos. El próximo año se planea fabricar un prototipo sobre un sustrato cerámico de baja temperatura con cristales integrados.
La sustitución del textolito tradicional por cerámica aumenta la disipación de calor hasta 8 veces, lo cual es fundamental para el funcionamiento estable de los elementos de potencia y el mantenimiento de una alta eficiencia.
El desarrollo está orientado a su uso en sistemas no tripulados, complejos de radar, equipos de telecomunicaciones y centros de datos, donde la compacidad, la eficiencia energética y la fiabilidad de las fuentes de alimentación secundarias son importantes.