En la II Conferencia Intersectorial "Trabajos subacuáticos: innovación, tecnología, seguridad", celebrada en San Petersburgo, los especialistas de la Corporación Unida de Construcción Naval (OSK) demostraron el concepto de un nuevo buque para tareas subacuáticas. Está diseñado para localizar el impacto de objetos potencialmente peligrosos a profundidades significativas.
El proyecto prevé la creación de un buque de apoyo a los trabajos subacuáticos. Podrá operar a profundidades de más de 1000 metros. La tripulación tendrá la posibilidad de realizar un ciclo completo de operaciones: transportar cargas, levantar objetos hundidos e instalar barreras protectoras de ingeniería sobre ellos. Para estas tareas, se colocará en la cubierta una grúa con una capacidad de carga de 100 toneladas. El mecanismo estará equipado con un cabrestante de aguas profundas y un sistema de compensación vertical del balanceo. La plataforma de carga del buque podrá albergar tanto el equipamiento tecnológico como los propios objetos levantados o los refugios para ellos.
Los ingenieros de la corporación también propusieron una solución técnica independiente para la instalación de grandes barreras protectoras-contenedores. Se ha desarrollado una metodología para el transporte y el montaje preciso de refugios con una masa de más de 1000 toneladas a profundidades de hasta 300 metros. Para ello se utilizan guías de cable.
La ventaja de este enfoque es que no es necesario construir una nueva y costosa flota para esta operación. La instalación puede llevarse a cabo con la ayuda de los buques existentes, lo que reduce significativamente el coste de los trabajos. El posicionamiento preciso permite reducir las dimensiones de las propias barreras y, por tanto, reducir los costes de su producción.