El Ministerio de Transporte ha dado un paso importante hacia la aparición masiva de coches no tripulados en las carreteras rusas. Los funcionarios han elaborado un proyecto de orden gubernamental: una clasificación actualizada de vehículos de alta automatización (VATS). Esto es necesario para iniciar la certificación de dichos vehículos.
El documento introduce términos básicos y clasifica los vehículos no tripulados según el estándar internacional SAE (cinco niveles de autonomía). El primer nivel corresponde a cualquier coche moderno con sistemas de asistencia al aparcamiento o control de crucero adaptativo. El quinto nivel es un coche totalmente autónomo, capaz de circular sin la participación del conductor.
La experiencia acumulada y el estudio de la práctica internacional permiten actualizar la clasificación de los niveles de automatización de los vehículos. La nueva versión del concepto servirá de base para la certificación de los VATS. Una vez que se aprueben los cambios, se podrá proceder a la certificación.
En Rusia, la industria de los coches no tripulados se desarrolla en el marco de regímenes experimentales y legales (EPR) aprobados por el gobierno. Estos permiten a los organizadores de las pruebas de dichos vehículos desviarse de las normas de las normas de tráfico.
Así, un ingeniero de pruebas, sentado en el asiento del conductor, puede no tocar el volante ni los pedales, confiando en el software. En estas condiciones, empresas como Yandex y KamAZ están probando sus vehículos.