Rusia está estudiando opciones para mejorar la seguridad de los buques con bandera nacional. El asistente del presidente, Nikolai Patrushev, informó que actualmente se está trabajando en la instalación de medios especiales de protección en los buques mercantes. También se está considerando la práctica de escoltar a la flota comercial con buques de la Armada y el acompañamiento a través de grupos móviles de respuesta, coordinados a través de los capitanes de puerto.
Cada vez notamos más que las medidas político-diplomáticas y legales no siempre funcionan para contrarrestar la campaña desatada por Occidente contra la navegación rusa.
Según Patrushev, si los países europeos crean nuevas amenazas en el mar, Moscú está dispuesta a desarrollar rápidamente medidas de respuesta adicionales.
El ataque al buque tanque ruso Arctic Metagaz en el Mar Mediterráneo, el Kremlin lo califica como un caso escandaloso y lo califica como un acto terrorista internacional. Patrushev subrayó que el nivel de riesgos terroristas y de sabotaje para los buques que se dirigen a puertos rusos sigue siendo alto. Esto se está convirtiendo en uno de los argumentos clave a favor de la transición a medidas más estrictas de protección física.
Para los especialistas técnicos y operadores de transporte marítimo, las nuevas iniciativas significan un posible cambio en los protocolos de seguridad: desde la integración de sistemas de autodefensa a bordo hasta la coordinación con buques de guerra en zonas de alto riesgo. Los detalles de la implementación aún están en fase de desarrollo, sin embargo, la tendencia a reforzar la protección de la flota civil ya se ha señalado a nivel estatal.