El director Zhora Kryzhóvnikov confirmó el trabajo en la segunda temporada de «La palabra del chico. Sangre en el asfalto». Mientras se desconoce la fecha de lanzamiento, «El Primero Técnico» recuerda el automóvil del final de la primera temporada: el icónico «kópeika» negro, en el que el personaje apodado Adidas intentó huir con la enfermera Natasha de Kazán.

Hubo que tomar un VAZ-2101

En el episodio final, Vova Adidas roba un VAZ-2101 negro, un representante temprano de los «clásicos». Esto se indica por los parachoques cromados estrechos sin revestimientos, los espejos compactos y la rejilla del radiador característica.

Tales elementos son típicos de los automóviles de finales de los años 1970 y principios de los 1980. El coche tiene un aspecto auténtico de la época, sin modificaciones posteriores, lo que refuerza la sensación del tiempo.

No faltaron los errores de continuidad

El color negro para el «kópeika» es una gran rareza. En la URSS, el VAZ-2101 en color negro prácticamente no se producía en serie. Principalmente era una prerrogativa de los «Volga» para los funcionarios.

En el automóvil de la serie se pueden observar detalles que no siempre corresponden a 1989. Por ejemplo, los espejos instalados son rectangulares, aunque el espejo del «kópeika puro» debería ser pequeño, redondo y cromado, fijado en el guardabarros o la puerta.

Ingeniería de la simplicidad

El VAZ-2101 se desarrolló sobre la base del Fiat 124, pero la construcción se rediseñó seriamente para las realidades soviéticas. La carrocería reforzada, los recorridos de suspensión aumentados y los materiales adaptados permitieron al coche soportar malas carreteras y climas severos.

Bajo el capó, un «cuatro» en línea con un volumen de 1,2 litros (≈64 CV) con un árbol de levas superior. Para principios de la década de 1970, esta era una arquitectura moderna que proporcionaba una mejor estabilidad de funcionamiento y mantenimiento sin herramientas complejas.

Los frenos de disco delanteros, la tracción trasera y el sistema de carburador formaban una mecánica sencilla y fácil de reparar, un factor clave en la popularidad del modelo.

Carácter en la carretera

Incluso para los estándares actuales, el «kópeika» sigue siendo relevante. Aunque la aceleración a 100 km/h tarda unos 20 segundos, la velocidad máxima es de ¡140 km/h!

Pero lo principal es la suspensión de alta capacidad y las reacciones suaves a las irregularidades. El coche no se trata de dinámica, sino de estabilidad y control, cualidades importantes para el uso diario en una ciudad soviética.

Ecos de la época

El VAZ-2101 se convirtió en la base de la industria automotriz soviética: la arquitectura simple, la alta facilidad de reparación y la disponibilidad de piezas lo convirtieron en un verdadero automóvil «popular».

Al final, en la serie esto no parece un accesorio aleatorio, sino un transporte lógico de la época, que se convirtió en un sueño deseado para los «chicos rectos».

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Fuentes
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