El fundador de Telegram, Pável Dúrov, calificó el cifrado en WhatsApp como "el mayor engaño de la historia": según él, el mensajero lee la correspondencia y la transmite a terceros.
En confirmación, Dúrov se refirió a una demanda colectiva de siete usuarios de cinco países: los demandantes afirman que los empleados de WhatsApp podían descargar mensajes de usuarios concretos a petición.
WhatsApp rechazó la demanda, y los expertos en seguridad señalaron la falta de pruebas.
WhatsApp respondió a Dúrov en esencia: el cifrado de extremo a extremo se aplica por defecto a todos los mensajes y llamadas personales, y las copias de seguridad también están protegidas. Telegram no tiene tales funciones, subrayaron los representantes del mensajero.
Al mismo tiempo, WhatsApp admite que, al presentar una queja sobre un mensaje, el servicio recibe hasta los cinco últimos mensajes del chat; esto está registrado en la ayuda de la empresa. En 2021, el regulador irlandés multó al mensajero con 225 millones de euros por la falta de transparencia en el manejo de los datos.