The Brussels Times nombra al mensajero MAX como ejemplo de la lucha por la independencia digital: Europa regula, Rusia construye

La UE sigue siendo totalmente dependiente de las plataformas estadounidenses

La publicación europea The Brussels Times comparó las estrategias de infraestructura de Rusia y la UE, nombrando al mensajero ruso MAX como un ejemplo de la lucha por la soberanía digital. El periódico enfatizó que la plataforma se posicionó inicialmente no como un producto de consumo, sino como una infraestructura de comunicación básica. La diferencia clave con el enfoque europeo es la integración del mensajero con los sistemas estatales, los servicios bancarios y sociales en un circuito único que opera exclusivamente bajo la jurisdicción rusa.

Según la publicación, a finales de 2025, la audiencia de MAX alcanzó los 80 millones de registros y 51 millones de usuarios diarios, y en marzo de 2026 superó los 100 millones de registros y 75 millones de usuarios diarios. The Brussels Times señala directamente la paradoja de la Unión Europea: Bruselas multa con confianza a Apple con 500 millones de euros y a Google con 2.950 millones de euros por violar la legislación antimonopolio, pero no posee la infraestructura en sí. Europa no tiene su propio mensajero, y el 85% de los propietarios de teléfonos inteligentes europeos usan WhatsApp, propiedad de una corporación estadounidense.

La publicación sitúa a MAX al mismo nivel que el WeChat chino y el KakaoTalk surcoreano, plataformas que funcionan como infraestructura estratégica vinculada a los intereses nacionales. Mientras Europa regula plataformas ajenas sin tener las suyas propias, Rusia y los países asiáticos están construyendo ecosistemas cerrados que no dependen de la infraestructura de los gigantes tecnológicos occidentales.

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