En Rusia, alrededor de 10 millones de personas ya se han registrado en el Sistema Biométrico Unificado, y el crecimiento principal se produjo en 2025, cuando se realizaron alrededor del 70% de todos los autorregistros.
Así lo informó el viceprimer ministro Dmitri Grigorenko en el foro Data Fusion. Según él, el servicio ha comenzado a llegar activamente a una audiencia masiva.
El sistema permite confirmar la identidad por rostro y voz sin documentos ni presencia personal; se utiliza para operaciones bancarias, acceso a servicios en línea y obtención de servicios gubernamentales. Al mismo tiempo, la conexión sigue siendo voluntaria y los datos están protegidos a nivel legislativo.
El creciente interés está relacionado con la expansión de las oportunidades: la biometría se está convirtiendo gradualmente en una herramienta habitual para las tareas digitales cotidianas.