El operador MTS ha desplegado por primera vez en Rusia una "torre voladora": una estación base en un aerostato. El proyecto piloto se lanzó en Volsk, en la región de Sarátov, para cubrir territorios sin infraestructura terrestre.
El aerostato se fijó a una altura de unos 300 m y funciona con el estándar LTE de 2100 MHz. La estación proporciona comunicación en un radio de hasta 10 km con una velocidad de hasta 30 Mbit/s. El módulo de radio se controla desde tierra a través de un cable óptico, lo que reduce la carga en la plataforma aérea.
La principal ventaja es la velocidad de despliegue y la ausencia de construcción de capital. A diferencia de las torres clásicas, el aerostato no requiere cimientos, terreno ni largas aprobaciones para la construcción, explicó Anastasia Bidzhelova, directora de desarrollo y operación de servicios de comunicación de Telecom Exchange.
Puede funcionar hasta 45 días en condiciones árticas y soportar vientos de hasta 42 m/s. Al mismo tiempo, el costo de la plataforma es de 30 a 50 millones de rublos, sin incluir el equipo.