La dieta de la tripulación de la Estación Espacial Internacional (ISS) se ha ampliado con nuevos productos. Así lo anunció el jefe del departamento de alimentación espacial del Instituto de Investigación de la Industria de Concentrados Alimenticios y Tecnología Especial de Alimentación, Andréi Vedérnikov.
En los últimos años, la lista de platos disponibles en órbita se ha ampliado. Los astronautas tienen la posibilidad de elegir entre la tortilla clásica y las variantes con aditivos: verduras, setas o brócoli. Los primeros y segundos platos también se han diversificado con sopas de lentejas rojas y verdes con carne. Además, en el menú apareció la avena con manzana y la cuajada con sésamo.
Como señaló Vedérnikov, la introducción de un nuevo producto en la alimentación espacial es un largo proceso tecnológico. Desde el momento en que la tripulación expresa un deseo hasta el primer envío del plato preparado a la órbita, transcurren al menos tres años.
El especialista explicó que este plazo es necesario para garantizar la total seguridad del producto. El equipo de desarrollo está obligado a confirmar la estabilidad de la composición y los plazos de caducidad exactos en condiciones de ingravidez y radiación. Cualquier cambio en la receta requiere comprobaciones repetidas.
Actualmente, los expertos del instituto continúan trabajando en la ampliación del menú. Los planes incluyen el estudio de platos que ya tienen los socios extranjeros de la ISS, pero que no están en el segmento ruso.
También se está considerando un proyecto para enviar ingredientes individuales a la órbita. Esto permitirá a los astronautas preparar algunos platos directamente en la estación. Sin embargo, esta tecnología aún se encuentra en fase de diseño y requiere un mayor desarrollo de la logística y el almacenamiento.