La Planta de Cartuchos de Barnaul reveló detalles sobre el comportamiento de la bala desarrollada por ella para el cartucho de 5,45 mm del fusil de asalto Kalashnikov. Los especialistas de la empresa crearon una munición con una geometría única que, tras el disparo, pierde estabilidad de forma intencional y comienza a dar vueltas en el aire. La solución está dirigida a la destrucción eficaz de vehículos aéreos no tripulados, una de las principales amenazas en el campo de batalla moderno.
La patente del desarrollo fue registrada ya en 2025, sin embargo, la información técnica completa apareció solo ahora, en el nuevo número de la revista "Kalashnikov". Como señalan los autores de la publicación, la nueva bala es notablemente más pesada y más larga que la estándar. El centro de gravedad fue desplazado deliberadamente hacia la parte trasera precisamente para desestabilizar el vuelo del proyectil en la trayectoria.
Tras salir del cañón, la munición da vueltas caóticamente alrededor de su propio centro de gravedad y al mismo tiempo gira alrededor del eje transversal. Al aproximarse al objetivo, la probabilidad de impactar con la superficie lateral alcanza el 75–90 %. Gracias a ello, el área de destrucción aumenta de 6 a 7 veces en comparación con una bala puntiaguda convencional.
Una ventaja adicional fue el aumento del área de dispersión en fuego automático, lo que amplía las capacidades para atacar objetivos aéreos grupales o maniobrables.
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