Un equipo ruso-chino de científicos desarrolló una tecnología para obtener un "coagulante verde" —polioxicloruro de aluminio— a partir de ceniza volante de centrales eléctricas de carbón. El desarrollo de especialistas del GEOJI RAN, UrFU, MGU y la Universidad Tongji de Shanghai resuelve dos tareas a la vez: la eliminación de residuos peligrosos y la producción de un reactivo demandado para el tratamiento del agua.
La esencia del método es simple. Primero, la ceniza se tritura durante 60 minutos, destruyendo la estructura resistente del mineral mullita; después se calcina con sulfato de amonio a 450 °C durante 30 minutos. Así se logra extraer el 78,6% del aluminio, base del futuro coagulante. El calcio, que dificulta la purificación, se elimina añadiendo hidróxido de calcio. Más del 95% del calcio precipita en forma de anhidrita, que puede utilizarse para la producción de materiales de construcción.
De la solución purificada se obtiene un nanopolvo de hidróxido de aluminio, que se trata con ácido clorhídrico y se transforma en polioxicloruro de aluminio (PXA). Este es un coagulante moderno: en el agua "agrupa" las pequeñas partículas de suciedad en grandes flóculos que los filtros eliminan con facilidad. El PXA es más eficaz que los reactivos tradicionales, genera menos sedimento y es más seguro para la salud.
En Russia se generan anualmente más de 20 millones de toneladas de ceniza volante. La nueva metodología convierte un problema ecológico en un recurso, reduciendo la dependencia de materias primas primarias de aluminio y haciendo que la purificación del agua sea más sostenible.
Lea también otros materiales:
- Modernización de las centrales térmicas y GRES en RF: el aumento de potencia en 474 MW se producirá hasta 2029
- Ingenieros desarrollaron un robot "trepatubos" para el diagnóstico y la reparación de antiguas comunicaciones
- Construirán en Bashkortostán un competidor de la metalúrgica "Mechel" por 10 mil millones de rublos