En uno de los aeródromos de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, se vio un caza de quinta generación Su-57 en servicio con los compartimentos internos centrales de armas abiertos. Esta rara imagen permitió a los expertos evaluar las dimensiones reales y la configuración de combate del armamento interno del prometedor caza ruso.
Según el análisis del experto militar Evgeny Damantsev, en los dos compartimentos centrales del Su-57 se puede colocar una combinación de dos misiles antirradar Kh-58UShK y dos misiles de largo alcance aire-aire RVV-BD, o hasta cuatro misiles de crucero de largo alcance de baja visibilidad Kh-59MK2.
Tal flexibilidad en la configuración subraya la versatilidad del Su-57: desde la supresión de los sistemas de defensa aérea del enemigo hasta la conducción de combates aéreos a distancias ultralargas sin pérdida de baja visibilidad.