En Rusia, los ciberdelincuentes han comenzado a atacar a los profesores de las escuelas de manera selectiva. Utilizan varios esquemas de fraude para obtener dinero.
Las instituciones educativas se han convertido de nuevo en un objetivo para los ciberdelincuentes. Los ataques se llevan a cabo en varias direcciones, lo que provoca importantes pérdidas financieras.
Los delincuentes envían mensajes a los profesores, haciéndose pasar por directivos. Se ofrece a los profesores transferir dinero a una cuenta especial, supuestamente para evitar inspecciones. Además, los hackers hackean las cuentas personales de los profesores en las redes sociales. Después de eso, en nombre de los profesores, piden a los padres que transfieran dinero supuestamente para las necesidades de la escuela.
Otro método de fraude es el uso del diario electrónico. Los atacantes piden a los niños que informen de los códigos de los SMS. También los delincuentes pueden hacerse pasar por enfermeras escolares y exigir dinero a los niños en la Red con el pretexto de un examen médico.