En Rusia se está registrando un fuerte aumento en el número de ciberataques a clientes de bancos utilizando niños. En los primeros seis meses de 2025 se registraron alrededor de 3500 incidentes de este tipo.
El daño promedio de un ataque ha aumentado casi 2,5 veces, de 80 mil a 190 mil rublos, y el daño total podría superar los 600 millones de rublos.
Los estafadores eligen a niños de 10 a 14 años debido a su credulidad y falta de alfabetización digital. Los delincuentes contactan a las víctimas a través de juegos en línea y mensajería instantánea, haciéndose pasar por blogueros, maestros o empleados de servicios. Piden informar códigos de SMS, obtener acceso a los teléfonos de los padres y, en algunos casos, incluso instruyen a los niños para que coloquen el dedo de un adulto dormido en la pantalla para desbloquear el teléfono inteligente.
La jefa del departamento de análisis de Fraud Protection, Alexandra Radchenko, enfatizó que los métodos de presión sobre los niños no difieren de los esquemas utilizados contra los adultos.
El experto en medios Yuri Nesterenko, a su vez, señaló que uno de los principales problemas es la falta de información suficiente para los adolescentes sobre las formas de involucrarse en actividades terroristas y fraude.