Científicos de dos universidades rusas, la Universidad Estatal Agraria de Rusia (RSAU-MJA) y la Universidad Nacional de Investigación de Bélgorod (NRU BelGU), han creado nuevos tipos de acero que serán demandados en la industria y la agricultura.
En Moscú se ha desarrollado un acero de alta resistencia para el sector agrario; este acero debe ser resistente y, al mismo tiempo, dúctil, con una alta tenacidad al impacto. Los parámetros requeridos se lograron añadiendo molibdeno, niobio y titanio, así como mediante un régimen especial de tratamiento termomecánico (el acero se calienta primero a una temperatura de 840-900 °C, luego se produce la deformación plástica con una compresión del 15-20% y, a continuación, la aleación se enfría en agua con un revenido bajo posterior a una temperatura de 200 °C). Se observa que el acero obtenido por este método es entre un 15 y un 20% más barato que sus homólogos extranjeros.
El acero para turbinas de centrales térmicas desarrollado por científicos de la NRU BelGU también es comparable a los aceros extranjeros (superaleaciones tipo Inconel), pero es más barato. Se obtuvo cambiando la composición del acero comercial básico Р92, añadiendo más boro y reduciendo simultáneamente el contenido de nitrógeno. Se observa que el nuevo material permitirá abandonar los equipos extranjeros, y en una central eléctrica se podrán ahorrar unos cinco millones de rublos al día: la aleación, que permite trabajar a temperaturas elevadas de vapor sobrecalentado, permite reducir el volumen de combustible quemado, lo que proporciona este ahorro.