En la ISS no hay limpieza general, porque los astronautas limpian semanalmente, normalmente los sábados. Así lo contó el comandante de la estación, Serguéi Kud-Sverchkov, en una entrevista con TASS el Día de la Cosmonáutica.
La limpieza en órbita es una ciencia aparte. En la ingravidez, el polvo no se asienta en el suelo, sino que cubre uniformemente todas las superficies, por lo que hay que limpiarlo literalmente todo. Las ventanas se lavan solo desde dentro, por razones obvias. El procedimiento está estrictamente regulado y forma parte del horario individual de cada miembro de la tripulación.
La jornada laboral en la ISS no empieza con café: primero se inspecciona la estación y se reinician los ordenadores de a bordo, y solo después se desayuna. Además, se dedican dos horas diarias a los simuladores: sin ejercicio físico, los músculos y los huesos se degradan en la ingravidez.
Kud-Sverchkov se puso en contacto en el 64º aniversario del vuelo de Gagarin; este año, el 12 de abril coincidió por primera vez con la Semana del Espacio, establecida por decreto de Putin en diciembre de 2025.