El director general del punto de intercambio de tráfico Piter-IX, Nikolai Metlyuk, registró una paradoja del mercado de redes. El crecimiento anual de datos de 1,2 Tbit/s se compone a la mitad de tráfico extranjero, que ahora pasa por un "mosaico" de servicios VPN. Para una empresa de infraestructura, esto no es una ganancia, sino un dolor de cabeza: el precio del puerto para el operador es el mismo, y el costo de entrega de un bit desde el extranjero está vinculado a la moneda y los filtros de hardware TSPU, escribe Kommersant.
Actualmente, la carga máxima en la red ha alcanzado los 5,5 Tbit/s con 630 sistemas autónomos conectados. Para 2027, Piter-IX tiene la intención de alcanzar la marca de 10 Tbit/s, apostando por servidores de caché regionales y conexiones directas con CDN rusos. Este es un intento de reducir quirúrgicamente la dependencia de rutas extranjeras costosas en un entorno donde las plataformas extranjeras están cortando el acceso desde IP rusas y el regulador está silenciando los servicios externos de manera similar.
El resultado de hierro es simple: el crecimiento del tráfico ya no se convierte en un crecimiento del margen. El mantenimiento de canales en moneda extranjera al realizar cálculos en rublos afecta la economía de los proveedores, lo que los obliga a trasladar los costos al usuario final. El objetivo de 1000 AS conectados parece una apuesta lógica por la consolidación del contenido local para minimizar la fricción en las fronteras del perímetro digital.