En la red han aparecido imágenes de las pruebas de un nuevo complejo ruso automatizado de torreta antiaérea y de ametralladora basado en la ametralladora PKT de 7,62 mm. Fue creado por especialistas nacionales para combatir eficazmente los drones kamikaze de largo alcance de los tipos FP-2, An-196 "Lyuty" y "Morok". En el campo de pruebas, los objetivos fueron simples drones de madera contrachapada "Gerbera" de producción rusa.
El sistema rastrea el objetivo por sí solo, pero la decisión de abrir fuego sigue siendo tomada por el operador. El alcance de destrucción declarado es de 100 a 500 metros.
Cada torreta está equipada con su propia mira optoelectrónica con canales infrarrojos y de televisión, además de un telémetro láser. Todo esto funciona junto con una computadora balística y módulos de inteligencia artificial. El nombre del complejo y el nombre del fabricante aún se mantienen en secreto.
En las condiciones actuales, cuando los drones kamikaze se han convertido en una seria amenaza en la línea del frente, el desarrollo de contramedidas adecuadas se vuelve extremadamente relevante. Las instalaciones de este tipo podrán hacer frente eficazmente a la tarea de neutralizar las "zonas muertas" en altitudes bajas y medias, donde el uso de misiles antiaéreos tradicionales puede ser económicamente inviable o técnicamente difícil.