En la obra de la central nuclear de Rooppur, los trabajadores han pasado a la fase final de equipamiento de las torres de enfriamiento. Los especialistas están montando los elementos internos que se encargan del intercambio de calor. La estructura incluye bloques especiales de plástico, llamados rociadores, y paneles curvados que actúan como separadores de gotas. Los detalles son de vital importancia para el funcionamiento del sistema de refrigeración de la unidad de potencia.
La tecnología de funcionamiento del sistema se basa en la física de los procesos. Los rociadores distribuyen el agua del circuito de refrigeración de la forma más uniforme posible. Al pasar por los bloques de plástico, el flujo se divide en finas corrientes y pequeñas gotas. Esta forma aumenta significativamente la superficie de contacto del líquido con el aire, lo que garantiza una refrigeración rápida y eficaz. Los separadores de gotas, a su vez, impiden que la humedad se escape a la atmósfera, ahorrando recursos a la central.
La magnitud de las obras es impresionante. Para completar cada torre de enfriamiento, los ingenieros instalarán unos 84.000 bloques de plástico. El volumen total de relleno en cada torre supera los 21.000 metros cúbicos.
Actualmente, los constructores han informado de la finalización del montaje del relleno en tres torres de enfriamiento. El resto de las instalaciones también están pasando secuencialmente por esta fase de equipamiento. Tras la instalación de los elementos internos, se comprobará la estanqueidad y se pondrá en marcha el equipo. La finalización con éxito de este trabajo permitirá a la central alcanzar los indicadores de diseño para la eliminación del calor de las turbinas.