China está aumentando rápidamente la capacidad de producción de chips para el mercado masivo: según el pronóstico de SEMI China, en 2025 China ya tendrá el 32% de la capacidad de producción mundial para el procesamiento de obleas de silicio en el segmento masivo, y para 2028 esta participación podría alcanzar el 42%. Rusia, por el contrario, solo está comenzando a resolver sistemáticamente el problema de su propia producción de chips.
A diferencia de China, que ya en 2028 puede satisfacer completamente sus necesidades de chips de IA e incluso alcanzar la autosuficiencia en más del 100%, la microelectrónica nacional se encuentra en la etapa inicial de una sustitución de importaciones a gran escala.
Anteriormente, el Gobierno de la Federación Rusa anunció la creación de una Compañía Unida de Microelectrónica con un presupuesto de 1 billón de rublos, que se dedicará a la producción de chips de ciclo completo, desde materias primas hasta procesadores terminados. En Ekaterimburgo, está previsto el lanzamiento de la fábrica en serie "Karat", que, una vez que alcance su capacidad en 2027, deberá satisfacer el 100% de las necesidades del país en chips de microondas analógicos (actualmente, esta cifra es solo del 10%).
Además, a partir de septiembre de 2026, se introducirá en Rusia una tasa tecnológica para los importadores y fabricantes de productos electrónicos; los fondos se destinarán al desarrollo de la microelectrónica nacional. Sin embargo, según los expertos, el problema clave sigue siendo la falta de producción propia de chips para aplicaciones masivas, por ejemplo, para tarjetas SIM, que todavía tienen que comprarse en el extranjero.