Los militares rusos han comenzado a probar disparos especializados lanzaredes para los lanzagranadas de cañón inferior estándar GP-25, GP-30 y GP-34. El desarrollo de la empresa "Orda-Pilot" permite convertir un arma de infantería común en una herramienta de contramedida contra drones pequeños no tripulados.
El producto está fabricado con las dimensiones del disparo estándar VOG-25/VOG-25P y se carga por la boca del lanzagranadas. Al disparar, a una distancia de 30–40 metros del cañón, se despliega una red de 4×4 metros que atrapa y enreda las hélices del dron. La distancia máxima efectiva de empleo alcanza los 55 metros. Tras su uso, el combatiente puede sustituir rápidamente el lanzaredes disparado por uno nuevo o devolver al lanzagranadas su munición estándar, sin preparación adicional del arma.
Según representantes del desarrollador, la creación del lanzaredes fue una respuesta a una solicitud del frente. En el curso de las acciones de combate ha aumentado la necesidad de medios accesibles para luchar contra drones FPV individuales a corta distancia. No siempre es racional emplear los sistemas estándar de defensa antiaérea contra tales objetivos, y el fuego con fusil automático a menudo no da resultado. El lanzagranadas de cañón inferior, presente en una parte significativa de la infantería, ha recibido una nueva función sin cambios estructurales.
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