Científicos de San Petersburgo y Vladivostok han desarrollado un nuevo sensor capaz de detectar dopamina y paracetamol en el organismo. Así lo informó el servicio de prensa de la Universidad Estatal de San Petersburgo. El dispositivo funciona con saliva y orina, por lo que la toma de muestras será más sencilla e indolora: ya no es necesario donar sangre obligatoriamente.
La dopamina es una sustancia que transmite señales en el cerebro. Si su nivel cambia, esto puede indicar la enfermedad de Parkinson u otros trastornos nerviosos. El paracetamol es un analgésico popular, y es importante controlar su cantidad para no dañar el hígado. El nuevo electrodo permite rastrear ambas sustancias simultáneamente, lo que ayuda a los médicos a diagnosticar más rápido y controlar la eficacia del tratamiento.
En la creación del dispositivo participaron especialistas de cuatro organizaciones: la Universidad Estatal de San Petersburgo, la Universidad Químico-Farmacéutica, la Universidad Federal del Lejano Oriente y el Instituto de Automatización de la División del Lejano Oriente de la Academia de Ciencias de Rusia. La tecnología de fabricación se puede describir así: una fina película de plástico resistente (poliimida) se sumerge en una solución con sal de oro y luego se procesa con un láser azul. Bajo la acción del láser, se forma grafeno poroso con incrustaciones de oro de entre 5 y 30 nanómetros en la superficie.
La principal ventaja del desarrollo es su alta sensibilidad. El sensor detecta sustancias incluso en dosis diminutas, del orden de nanomoles por litro. El grafeno y el oro se tocan directamente, sin capas adhesivas innecesarias, lo que mejora la conductividad de la corriente. Las partículas de oro actúan como aceleradores de la reacción: ayudan a que las moléculas se oxiden más rápido, lo que registra el dispositivo. Las pruebas confirmaron que el método funciona de forma fiable con fluidos biológicos. En el futuro, estos sensores podrán integrarse en dispositivos portátiles para la monitorización constante de la salud.