La reducción de los centros activos en la superficie del Sol crea condiciones en las que los agujeros coronales (regiones en la corona solar con densidad y temperatura de plasma reducidas) pueden impactar con más fuerza en la Tierra. Así lo afirmó el jefe del laboratorio de astronomía solar del Instituto de Investigación Espacial (IKI) de la Academia de Ciencias de Rusia, Serguéi Bogachov.

Los agujeros coronales están creando tormentas más prolongadas, señaló el experto.

Esto se debe a que, al disminuir el número de regiones activas en el Sol, los agujeros coronales tienen la posibilidad de expandirse en el espacio interplanetario más de lo habitual, ya que están menos limitados por los fuertes campos de los grupos de manchas.
Serguéi Bogachov, académico de la Academia de Ciencias de Rusia

Según él, incluso los agujeros pequeños crean amplios sectores con viento solar perturbado (flujo de plasma que, al colisionar con la magnetosfera de la Tierra, provoca tormentas magnéticas). Cuando nuestro planeta entra en ellos, las perturbaciones geomagnéticas pueden durar más de 24 horas, añadió Bogachov.

Al mismo tiempo, las tormentas causadas por los agujeros coronales son significativamente más débiles que las de las erupciones (una erupción es un proceso explosivo en la atmósfera del Sol con liberación de energía). Con el tiempo, el número de erupciones disminuirá, señaló el académico.

En 2024, el Sol superó el pico del ciclo 25 observado, que dura 11 años. Ahora la estrella se está "calmando", explicó. Los astrofísicos llegaron a esta conclusión al registrar en febrero de 2026 la desaparición de todas las manchas solares. Este fenómeno duró 4 días y podría repetirse, concluyó Bogachov.

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Fuentes
rian

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