Militares rusos crearon una cámara termográfica artesanal con piezas de repuesto de drones FPV capturados y destruyeron siete vehículos aéreos no tripulados con su ayuda. Así lo contó el operador sénior de misiles guiados antitanque con el indicativo Krasavchik.
Según él, la idea surgió de forma totalmente accidental, durante una pausa para tomar té con un compañero. Los combatientes no tenían una cámara termográfica en la torreta, por lo que decidieron hacerla con piezas disponibles.
Está hecho con piezas de repuesto de drones: drones FPV capturados que obtuvimos cuando estábamos realizando una misión de combate. Con su ayuda, pudimos derribar con seguridad unos siete drones.
Krasavchik especificó que la cámara termográfica permite detectar objetivos aéreos a una distancia de hasta 600-700 m y transmite la imagen a las gafas del operador.