La Universidad Séchenov, junto con el equipo de Big Data & AI de Beeline, ha lanzado un proyecto piloto destinado a resolver el problema de la falta de control continuo del estado de los pacientes mediante tecnologías avanzadas.
La solución se basa en un operador virtual con inteligencia artificial. El sistema realiza una llamada telefónica diaria a los participantes del estudio, 500 pacientes de la Clínica de Terapia Hospitalaria A. A. Ostroumov con diversas afecciones crónicas (insuficiencia cardíaca, hipertensión, oncología, diabetes, período postoperatorio). El asistente de voz hace preguntas estructuradas sobre el bienestar, los síntomas y solicita que se indiquen los indicadores clave (presión arterial, azúcar). También recuerda la toma de medicamentos y brinda al paciente la oportunidad de hacer una pregunta abierta al médico.
Todas las respuestas se graban automáticamente, la IA las transcribe y se envían al sistema de información médica.
Los datos se visualizan para el médico: las desviaciones de la norma se resaltan con color (amarillo/rojo). Si se detectan signos de alarma, el sistema notifica al médico para una respuesta inmediata: consulta telefónica, corrección del tratamiento o llamada de ayuda.
El objetivo del proyecto es reducir el número de rehospitalizaciones de pacientes, así como estudiar la posibilidad de prevenir complicaciones en el contexto de la corrección remota de la terapia. El asistente de voz ayudará a brindar a los pacientes atención médica de la misma calidad, independientemente de su nivel de alfabetización digital, y su trabajo no depende de la disponibilidad de Internet. Además, el seguimiento remoto involucra a los pacientes en el autocontrol, lo que, según los estudios, mejora significativamente el pronóstico de la enfermedad.
Konstantín Románov, director de IA y productos digitales de Beeline, agrega:
El desarrollo de tecnologías permite aumentar la disponibilidad de la atención médica y mejorar la interacción con el sistema de salud. El experimento que ha comenzado está diseñado no solo para organizar un seguimiento continuo del estado de salud del paciente, sino también para hacerlo en un formato conveniente para el médico y el paciente. El desarrollo de la solución es un paso importante hacia un ecosistema de salud donde los pacientes pueden elegir una forma conveniente de transmitir datos y recibir ayuda independientemente de su nivel de alfabetización digital o la disponibilidad de Internet.
En el marco del proyecto, se planea involucrar en el estudio a pacientes con otras enfermedades y afecciones crónicas no infecciosas que requieran un seguimiento constante. También se espera ampliar las posibilidades de seguimiento remoto aumentando el número de canales.
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