Actualmente no hay motivos para un retorno completo al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START). Así lo declaró el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov.
Según él, este escenario es cada vez menos realista.
Dado que el tratado finaliza su ciclo de vida en aproximadamente ocho meses, hablar de la viabilidad de tal escenario pierde cada vez más sentido.
Los analistas de la publicación "Military Review" explicaron por qué la aviación estratégica de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas (VKS) no se encuentra en refugios de hormigón en los aeródromos militares, sino que se basa al aire libre. Rusia y Estados Unidos prorrogaron el START hasta el 6 de febrero de 2026, a pesar de que sus mecanismos de control están prácticamente congelados.
Uno de los elementos clave del tratado es garantizar la transparencia. Los bombarderos estratégicos deben ubicarse en estacionamientos abiertos para que su estado y cantidad puedan verificarse mediante inspecciones e inteligencia satelital. Esta regla está diseñada para reducir los riesgos de desconfianza y prevenir una escalada inesperada.
Anteriormente, www1.ru informó que los militares idearon una forma de fabricar municiones para vehículos aéreos no tripulados a partir de una mina antitanque.
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