En el pueblo Vorovskogo, en la región de Moscú, se inauguró un nuevo taller de la "Fábrica Moskábel". Toda la materia prima para su funcionamiento es completamente rusa.
Ahora Rusia podrá reducir la cuota de importación de productos de cable hasta el 5% en posiciones estratégicas. Se sustituirá casi por completo la producción de cables geofísicos y de calefacción para pozos petroleros, cables navales, cables de comunicación y control.
Los principales clientes de los nuevos productos serán "Rosneft", "Lukoil", "Gazprom", RZhD, "Rosseti", "Norníquel", Mosgortrans y otras grandes empresas rusas.
Se gastaron 262 millones de rublos en la puesta en marcha del taller. El Fondo de Desarrollo de la Industria apoyó con fondos a través de un préstamo preferencial bajo el programa insignia "Proyectos de Desarrollo". Cien personas consiguieron trabajo en el taller.