En el servicio de prensa de la Corporación Espacial "ENERGÍA" hablaron sobre las peculiaridades del regreso de las naves espaciales del космоса a la Tierra. Durante el descenso de una nave espacial, incluso un segundo de desviación del tiempo calculado de entrada en la atmósfera puede provocar un desplazamiento de cientos de kilómetros.
Error fuera de la atmósfera: es la diferencia entre el tiempo calculado y el tiempo real de entrada de la nave en las capas densas de la atmósfera. Cada segundo de desviación en altura supone aproximadamente 8 kilómetros de desplazamiento, lo que en la superficie de la Tierra se convierte en 100 kilómetros.
Las desviaciones en el espacio se producen por varias razones, ya que las condiciones ideales prácticamente nunca se dan. Por ejemplo, los motores pueden funcionar con desviaciones de los parámetros calculados, lo que provoca un cambio en la trayectoria de vuelo. Además, la actividad solar influye en la densidad de la atmósfera, lo que también puede modificar el frenado del aparato. Estos factores en conjunto crean dificultades en la gestión de los vuelos espaciales y pueden conducir a resultados impredecibles.
El sistema de control de la nave tiene dos modos de corrección: automático y manual.
El modo automático se activa cuando hay pequeñas desviaciones (hasta 30 segundos o unos 240 kilómetros). Gracias a la forma especial del vehículo de descenso, que recuerda a un faro, se crea una fuerza de sustentación aerodinámica. Cambiando el ángulo de balanceo (inclinación durante la rotación), el ordenador corrige la trayectoria:
- con un ángulo de balanceo cero, fuerza de sustentación cero y máximo desplazamiento
- con un ángulo de unos 45 grados, maniobras a una altura de 40-50 kilómetros
- con un ángulo de 90 grados, máxima fuerza de sustentación y ausencia de desplazamiento
El control manual se activa cuando hay grandes desviaciones. El comandante observa una pantalla especial donde se muestra un gráfico de la pérdida de velocidad. Su tarea consiste en, mediante comandos a los motores de balanceo, hacer que la curva real coincida con la calculada.
En el caso de la «Soyuz MS-26», la automatización funcionó a la perfección y la tripulación aterrizó exactamente en el punto calculado.
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