Un inventor ruso ha patentado un método para identificar drones que imposibilita su sustitución o piratería. La base del desarrollo son los memristores, componentes electrónicos especiales con "memoria" cuyas características eléctricas son imposibles de falsificar. Según una publicación en la base de datos de Rospatent, la invención pertenece a Serguéi Tereshin.
En tierra y en el dron se instalan memristores emparejados con parámetros únicos. Al iniciar, la estación terrestre transmite un código especial al dron y simultáneamente envía la misma señal a su memristor. La electrónica de a bordo pasa la señal a través de su memristor y envía el resultado de vuelta. Si los parámetros coinciden, el dron es propio. Si no, significa que alguien está intentando sustituirlo o piratearlo.
La principal ventaja es que el código digital puede ser interceptado, pero es imposible falsificar las propiedades físicas del memristor. Esto hace que la protección sea prácticamente invulnerable. El desarrollo es especialmente relevante para sistemas militares y de seguridad, donde es importante saber con certeza si el dron que vuela es propio o ajeno.