Los Ferrocarriles Rusos continúan probando tres robots-perro biomórficos desarrollados por el Instituto de Investigación y Diseño de Informatización, Automatización y Comunicaciones en el Transporte Ferroviario (NIIAS). La técnica se está probando en estaciones de alta densidad de carga en las regiones de Rostov y Cheliábinsk, regiones con condiciones climáticas contrastantes, pero con una intensidad de transporte similar.
Las primeras pruebas de los robots-perro se llevaron a cabo en estaciones de la región de Moscú. Ahora, la atención se ha desplazado a evaluar su funcionalidad en condiciones reales de operación. Los robots están equipados con un conjunto de sensores y un módulo inteligente que les permite realizar tareas de diagnóstico de material rodante e infraestructura, controlar el cumplimiento de las normas de seguridad laboral, garantizar la seguridad del transporte y registrar el estado de los vagones de carga después de la reparación.
La compañía aclaró que, como parte del desarrollo futuro del proyecto, se planea capacitar a los robots para reconocer y ejecutar los comandos de voz de los operadores. Esto se convertirá en parte de una iniciativa más amplia para crear inteligencia artificial física: un sistema que combina percepción, razonamiento lógico y acciones en una sola cadena. Este enfoque permitirá a las máquinas interpretar comandos en lenguaje natural teniendo en cuenta el contexto del entorno.