La Agencia Federal de Silvicultura tiene la intención de pasar gradualmente de la monitorización aérea al uso de tecnologías no tripuladas a partir de 2026. Así lo anunció a TASS el jefe del departamento, Ivan Sovetnikov.
El jefe de Rosleskhoz explicó que el control actual de las masas forestales con aviones es caro y requiere financiación del presupuesto federal, lo que limita las capacidades de la propia silvicultura. En este sentido, el departamento planea adquirir drones y patrullar los territorios de forma independiente, abandonando gradualmente la aviación a largo plazo.
En regiones remotas, como Yakutia y Zabaikalie, es imposible abandonar por completo los aviones debido a las grandes distancias. Sin embargo, las zonas con un radio de 50 a 100 km desde las estaciones químico-incendiales ya se pueden controlar con drones. De este modo, todas las regiones con infraestructuras desarrolladas (carreteras y comunicaciones móviles) podrán pasarse a las nuevas tecnologías.
La principal limitación para la introducción de drones no es la técnica, sino el espacio aéreo cerrado, que requiere la coordinación de los vuelos. Al mismo tiempo, el uso de drones permitirá detectar incendios forestales con mayor rapidez, realizar inspecciones y ahorrar dinero.