Los rusos deben tener cuidado al elegir un coche usado cuyo precio sea inferior al del mercado. El autoperito forense Maksim Shelkov habló sobre los principales riesgos de adquirir un vehículo de este tipo.
El especialista cree que es muy probable que un coche así tenga problemas legales. Por ejemplo, el vehículo puede ser confiscado por una decisión judicial, o el vendedor puede saber de una posible quiebra y apresurarse a deshacerse del coche. Tampoco hay que descartar que el coche tenga defectos ocultos.
Nadie vende coches a precios bajos sin más. Cualquier coche de este tipo requiere una revisión detallada teniendo en cuenta muchos factores: hay que comprobar al propietario en la base de datos del servicio de alguaciles, del tribunal de arbitraje, revisar cuidadosamente el propio coche e indicar el precio completo en el contrato de compraventa.
Añadió que los defectos del motor pueden enmascararse temporalmente con aditivos para el combustible y el aceite, mientras que las averías de la caja de cambios pueden ocultarse restableciendo los ajustes para minimizar las sacudidas al cambiar de marcha.