Cosmonautas rusos probaron por primera vez un inyector de plasma pulsado de nueva generación directamente en el espacio exterior. El experimento, realizado en el exterior de la Estación Espacial Internacional, podría cambiar el futuro de los pequeños satélites y los sistemas de comunicación espacial.
Durante una caminata espacial el 28 de octubre, los cosmonautas de Roscosmos, Alexéi Zubritski y Serguéi Rizhikov, instalaron en la superficie exterior del módulo "Nauka" el complejo de equipos IPI-500, creado en el Instituto de Aviación de Moscú. El subdirector del Instituto de Investigación de Mecánica Aplicada y Electrodinámica del MAI, Alexander Bogaty, informó a TASS que las pruebas del inyector son cruciales para el desarrollo de los sistemas de propulsión nacionales.
Según el científico, el inyector de plasma es un prototipo de motor de plasma pulsado ablacional. Es capaz de crear breves emisiones de plasma, un gas ionizado que puede utilizarse para corregir las órbitas de los satélites o controlar los microsatélites. Actualmente, los especialistas están comprobando cómo funciona el dispositivo en condiciones espaciales y si interfiere con otros equipos electrónicos de a bordo.
Las pruebas se están llevando a cabo como parte de la segunda fase del experimento "Impulso". Los científicos pretenden estudiar la influencia de las emisiones de plasma en la ionosfera terrestre y el comportamiento de los campos eléctricos cerca de las naves espaciales. Estos datos ayudarán a desarrollar nuevas tecnologías de comunicación y protección contra la electrificación de las estructuras de los satélites, que puede inutilizar sus sistemas e incluso amenazar la seguridad de la tripulación.
El complejo IPI-500 consta de dos bloques principales: el propio inyector de plasma y un módulo de control de parámetros electrofísicos, creado por la empresa "NPO IT". El dispositivo emitirá impulsos de plasma en las capas superiores de la atmósfera y registrará todos los cambios que se produzcan en el espacio circundante.