La conversión alquímica de mercurio en oro en centrales nucleares podría ser una solución al problema del agotamiento de las reservas de oro. Así lo declararon a los periodistas en la empresa minera de oro de Magadán «Pavlik». Según los expertos en energía atómica, es necesario superar las dificultades tecnológicas para reducir el costo del proceso.
Anteriormente, la startup estadounidense Marathon Fusion declaró haber encontrado una forma de convertir el mercurio en oro. Los estadounidenses proponen introducir un isótopo de mercurio en la zona del reactor nuclear y utilizar neutrones de alta energía para transformarlo en mercurio-197. El isótopo inestable se descompone en 64 horas, formando oro-197, el único isótopo estable del oro. Según las previsiones de Marathon Fusion, las centrales de fusión podrían producir hasta 5 toneladas de oro al año por cada 1 GW de generación de electricidad.
Los especialistas de la empresa «Pavlik» están de acuerdo con la posibilidad teórica de tal conversión, pero subrayan que, por el momento, es demasiado caro. En el futuro, cuando las reservas de oro se agoten y las tecnologías de enriquecimiento de isótopos se abaraten, este método podría llevarse a cabo.
Sin embargo, para la producción masiva de oro de esta manera, es necesario superar una serie de problemas. En primer lugar, el contenido del isótopo objetivo de mercurio-196 en la naturaleza es muy bajo, solo el 0,15%. El resto de los isótopos, al ser irradiados con neutrones, también los capturarán y se convertirán en otros productos, lo que dificulta el proceso de separación.
Los productores de oro están considerando la posibilidad de enriquecer el mercurio-196, pero este es un proceso costoso. Por el momento, la extracción de oro por métodos tradicionales sigue siendo más rentable.
Además, incluso si se logra obtener un isótopo puro de mercurio-196, queda la cuestión del control del proceso de conversión. Es necesario asegurarse de que todo el mercurio se convierta realmente en oro. Existen métodos analíticos, como la espectrometría de masas, que pueden registrar el estado de los átomos individuales, pero su aplicación en este caso requeriría una importante inversión de tiempo.
Por lo tanto, aunque la idea de convertir el mercurio en oro parece prometedora, en la práctica se enfrenta a serios desafíos.
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