Se han desarrollado análogos tridimensionales de tejido óseo a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI). Así lo informó el servicio de prensa de la Fundación Científica Rusa (RNF).
Los científicos utilizaron un bioensamblador magnético y descubrieron que la microgravedad influye positivamente en las propiedades del material obtenido en comparación con los análogos creados en la Tierra.
Los resultados de este trabajo demostraron claramente la novedad científica y la relevancia de la investigación fundamental que se lleva a cabo en el espacio. Los materiales "espaciales" obtenidos pueden utilizarse para sustituir y regenerar defectos de tejido óseo tanto en la Tierra como en misiones espaciales de larga duración.
El dispositivo utilizado permite ensamblar tejido a partir de moléculas individuales bajo la acción de campos magnéticos. Para crear un análogo de tejido óseo, se colocó polvo de fosfato de calcio en el bioensamblador. Después de dos días, se formó una construcción tridimensional de unos cinco milímetros de espesor en el dispositivo.
Después de que las muestras regresaron a la Tierra, los científicos realizaron una investigación. Resultó que el tejido óseo "espacial" tiene una estructura más ordenada. Este descubrimiento puede mejorar significativamente la "adherencia" de las células vivas y acelerar la restauración del tejido óseo natural.
Anteriormente, www1.ru informó que en Tomsk desarrollaron una muestra de material para la regeneración del tejido óseo.
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