Roscosmos anunció los resultados preliminares del trabajo de la comisión para investigar las causas del accidente de la estación interplanetaria "Luna-25" el 19 de agosto.
Ese día, durante un intento de alunizaje, la estación experimentó un error en el funcionamiento del motor de corrección: en lugar de 84 segundos, funcionó durante 127 segundos. Por lo tanto, "Luna-25" no pasó a tiempo de una órbita circular a una órbita elíptica de pre-aterrizaje y chocó con la superficie lunar.
El director general de Roscosmos, Yuri Borisov, mencionó el fallo del motor de corrección como una de las causas preliminares del accidente tras la catástrofe.
Pero ahora, en Roscosmos, la "causa más probable del accidente" es un nuevo bloque nacional de medición de velocidades angulares "Bius-L" que forma parte del complejo de control a bordo de la estación.
El dispositivo fue diseñado en el Centro Científico y de Producción de Automatización e Instrumentación que lleva el nombre del académico N. A. Pilyugin (NPTsAP) con componentes totalmente rusos.
Era responsable de determinar la orientación de la estación en el espacio y su velocidad. Poco antes del aterrizaje, los bloques de acelerómetros de "Bius-L" no funcionaron debido a la posible "entrada en una matriz de datos de comandos con diferentes prioridades para su ejecución por el dispositivo".
Al mismo tiempo, la distribución de comandos en las matrices de datos tiene un carácter aleatorio (probabilístico). En este sentido, al complejo de control a bordo llegaron señales nulas de los acelerómetros del dispositivo "Bius-L". Esto no permitió, al emitir un impulso de corrección, registrar el momento en que se alcanzaba la velocidad requerida y apagar oportunamente la planta motriz de la nave espacial, como resultado de lo cual su desconexión se produjo según un ajuste temporal.
La información de que la causa de la catástrofe de la estación radica en "Bius-L" apareció mucho antes del final de la investigación oficial. Según una versión expresada extraoficialmente a los periodistas, el dispositivo no se probó en el espacio antes de la misión, aunque se consideraba un desarrollo para la conquista de la Luna.
Por el momento, no hay ningún anuncio oficial de que "Bius-L" vaya a ser excluido del equipo de las siguientes estaciones interplanetarias de Rusia. Pero Roscosmos señala que, como resultado de la investigación, ya se han formulado recomendaciones para llevar a cabo "medidas adicionales" para las siguientes misiones lunares.
Según los expertos, la repetición de la misión "Luna-25" costará a Rusia 5 mil millones de rublos. Antes del accidente, el lanzamiento de las siguientes estaciones estaba previsto para 2027, 2028 y 2030.