Rusia tiene un enorme arsenal de armas terrestres de largo alcance, así como plataformas eficaces de base naval. Entre ellas se encuentra el misil de crucero "Kalibr", lanzado desde submarinos, escribe el experto militar Brandon J. Weichert en un artículo para la publicación The National Interest.
Weichert calificó de "pesadilla" a los misiles de la familia "Kalibr".
Los submarinos de la Flota del Mar Negro de la Armada rusa están equipados con misiles "Kalibr". Aumentan la capacidad de Rusia para escalar globalmente su fuerza y disuadir al enemigo.
El misil "Kalibr", lanzado desde los submarinos "icónicos" de la clase Kilo (proyecto 636 "Varshavianka") y de la clase "Yasen", se ha hecho ampliamente conocido por su alcance, versatilidad y uso operativo.
Al crear los "Kalibr" se tuvo en cuenta la experiencia en el desarrollo de misiles de crucero KS-122 (complejo de misiles de base naval S-10 "Granat"). Según algunas estimaciones, Rusia dispone de unos 400 misiles "Kalibr", de los cuales entre 100 y 200 se lanzan desde submarinos.
A pesar de los puntos fuertes de los "Kalibr", son vulnerables a los modernos sistemas de defensa aérea, por ejemplo, Patriot o Aegis. Por lo tanto, los misiles vuelan a baja altura para reducir el riesgo de interceptación.