El arsenal de las fuerzas armadas rusas ha recibido un nuevo cazador de drones. El dron interceptor "Zhmil" está diseñado para atacar objetivos aéreos de diferentes tipos, y después de un vuelo exitoso puede regresar y volver a despegar.

El UAV "Zhmil" está diseñado para interceptar drones de diferentes clases, desde pequeños cuadricópteros de reconocimiento hasta pesados aparatos de ataque tipo avión.

Para atacar el objetivo, el dron está equipado con una ojiva de fragmentación de alto explosivo que detona cerca del objetivo aéreo antes de que las trayectorias se separen. Este método permite compensar un pequeño error de puntería y aumentar la probabilidad de destruir el dron con fragmentos.

Los desarrolladores apostaron por una alta maniobrabilidad y la capacidad de despegue vertical. Sin embargo, la velocidad máxima del aparato es menor que la de algunos drones tipo avión, por lo que para interceptarlos se utiliza un ataque en curso de colisión. Para operar en la oscuridad, se proporciona una versión con cámara térmica.

Otra característica del "Zhmil" es la posibilidad de reutilización. Si la interceptación no se llevó a cabo y el aparato no se perdió, se puede aterrizar de forma segura, preparar para un nuevo vuelo y volver a utilizar.

La aplicación práctica ha demostrado que el "Zhmil" es capaz de atacar tanto plataformas multirrotor pesadas, incluida la "Baba-yaga", como drones de alta velocidad tipo avión "Lyutyi". Esto amplía el espectro de objetivos del nuevo interceptor y lo convierte en un medio universal para combatir vehículos aéreos no tripulados.

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