Los ingenieros de TsAGI y el Centro de Investigación Zhukovsky han desarrollado un nuevo modelo aerodinámico para probar un prometedor avión supersónico. La sección de nariz dinámica es capaz de reproducir no solo la forma del avión real, sino también su comportamiento bajo la influencia de las corrientes de aire y las ráfagas de viento; la documentación fue publicada en la base de datos de FIPS.
Para los aviones supersónicos modernos con una nariz larga y extendida, esta es una de las tareas más difíciles. Durante el despegue, el aterrizaje y el vuelo en una atmósfera turbulenta, la sección de la nariz experimenta cargas de flexión y puede oscilar bajo la influencia del flujo de aire.
El nuevo desarrollo permite investigar estos procesos ya en la etapa de diseño. En lugar de una estructura rígida de una sola pieza, la nariz del modelo consta de secciones separadas con una longitud del 10 al 25% de la longitud total de la sección de la nariz.
Entre ellas se dejan huecos tecnológicos de 3 a 7 mm, lo que permite que la estructura se deforme libremente durante las pruebas.
El primer compartimento de la nariz está hecho por separado y ocupa solo el 3-5% de la longitud de la sección de la nariz, lo que permite modelar la aerodinámica del carenado con la mayor precisión posible. El prototipo ya ha sido fabricado y probado en TsAGI, confirmando la viabilidad del diseño propuesto.
Cabe señalar que el problema de la nariz larga nunca se resolvió en el "Concorde" y el Tu-144; estos aviones nunca entraron en producción en masa. El director general del Centro de Investigación Zhukovsky, Andrey Dutov, explicó que el prometedor avión supersónico ruso volará sin la sección de la nariz de la cabina abatible, la característica distintiva del Tu-144.