El Ministerio del Interior de Rusia ha preparado un proyecto de decreto que consagra el derecho de los agentes de la policía de tráfico a realizar pruebas preliminares a los conductores para detectar narcóticos y sustancias psicotrópicas mediante dispositivos especiales de saliva. Paralelamente, se propone detectar la intoxicación por alcohol mediante vapores de etanol en el aire exhalado.
El abogado Lev Voropáyev, en una conversación con TASS, calificó de correcta la iniciativa sobre las drogas: hoy en día, los inspectores no tienen ninguna herramienta para detectar sustancias prohibidas en los conductores. Sin embargo, el experto insiste en una reglamentación estricta del procedimiento.
Según él, las pruebas deben realizarse exclusivamente con una grabación de vídeo obligatoria, que se conserve durante al menos un año. Si la grabación no se realizó o está dañada, esto debería servir de base para una nueva revisión o para el sobreseimiento del caso. Voropáyev se refiere a la práctica: los inspectores a menudo abusan del desconocimiento de los conductores sobre cómo debe realizarse el procedimiento.
El experto evaluó el procedimiento de detección de alcohol con más moderación, calificándolo de «complicado» e indicando los mismos riesgos de abuso debido a la insuficiente información de los conductores.
El Ministerio del Interior, a su vez, afirma que las nuevas medidas acelerarán la verificación para los conductores respetuosos con la ley y permitirán identificar más rápidamente a aquellos cuyos signos de intoxicación no son evidentes externamente.